La ex jugadora de El Coatí, de 12 años, se consagró en la Liga Metropolitana Sub-14 con su nuevo club, Instituto MF de Florianópolis, donde tuvo un papel primordial. La talentosa perimetral misionera seguirá su carrera en el país vecino junto a su familia.
Paulina Ojeda no deja de asombrar. La promesa del básquet argentino, que fuera noticia el año pasado al anotar 93 puntos en un partido de la categoría U13 del Pre Federal con la camiseta de El Coatí de Eldorado, sumó un nuevo capitulo en su temprana carrera deportiva al lograr la corona de la Liga Metropolitana Sub-14 en Brasil con su nuevo club, Instituto MF de Florianópolis.


Cabe destacar que Ojeda, de 12 años, se encuentra radicada hace unos meses en la popular ciudad del sur del país vecino, donde en 2026 se mudará junto a su familia para seguir con su sueño de ser jugadora profesional.
“Nuevo título para cerrar un año positivo en Misiones y Brasil”, destacó su papa, Silvio, ex jugador y actual entrenador de El Coatí, quien acompaña a su hija en cada paso que da junto a su esposa, Marta.


Se trata del tercer trofeo que levanta Paulina en Brasil, ya que en marzo pasado se consagró en la Copa Paraná en U14 que se llevó a cabo en Curitiba, donde la talentosa jugadora fue invitada por Tupá Indians de San Pablo. Allí también recibió el premio de MVP del certamen. Luego también se alzó con el torneo U12 con MF. Además, con El Coatí, también festejó en la Copa Kenia U13 y U17.

La joven deportista nació en Posadas un 2 de abril de 2003 y desde pequeña tuvo en sus manos una pelota de básquet. Se inició en el club Yacyretá de Ituzaingó, Corrientes, y luego pasó por Bartolomé Mitre de la capital misionera (fue campeona provincial U13), para luego recalar en El Coatí. Hoy tiene nueva casa, el Instituto MF, en una ciudad paradisíaca, donde su vida dio un vuelco de 360º, ya que ahí continuará su formación escolar, con nuevo idioma y compañeras, con todo lo que ello significa.


“En 2026 jugará en tres categorías, U13, U15 y U17 con viajes a España, EEUU y Chile”, cerró su papá, dejando en claro que lo que viene será aún mejor. El sueño sigue en marcha.










