La institución posadeña cumple este 2 de enero un nuevo aniversario de su emblemática historia. El “nipón” sigue siendo uno de los grandes semilleros de basquetbolistas en todo el NEA.
El 2 de enero no es un día más para toda la comunidad “oriental”. Se recuerda aquella reunión gestada por Guillermo Yamaguchi en 1950 en el parque paraguayo de la ciudad de Posadas. Donde con un grupo de vecinos decidieron crear el Club Tokio.


Años más tarde, la comisión directiva de ese momento logró adquirir el terreno de Belgrano y Felix de Azara para iniciar la construcción de lo que es hoy, “el templo japonés”. La obra progresó, no decayó en ningún momento y con el esfuerzo de los socios el club se fue modernizando año a año.


Desde sus inicios en el “parque japonés” Tokio se fue transformando de “un sueño entre amigos” a lo que es hoy, uno de los clubes más relevantes del deporte naranja en la provincia.
A lo largo de su historia, el club no solamente es conocido por sus logros y el éxito colectivo. Sino que también es un gran exportador de jugadores a distintas ligas del mundo. El más icónico sin duda es el gran Finito Gerhmann que hizo historia en la selección nacional.

Hoy el club goza de modernas instalaciones acordes para disputar competencias nacionales. Cuenta con un bar, gimnasio, oficinas, salón de eventos, quincho, vestuarios y hasta un albergue.


Con infraestructura de primer nivel, ahora la dirigencia encabezada por su presidente, Nicolás Fulquet, y su tesorero, Carlos Silvestrini, busca volver a jugar la Liga Federal -tercera categoría a nivel país-, lo cual resulta clave para seguir con el proyecto iniciado hace seis años. La participación en el certamen en primera es el espejo fundamental para los chicos y chicas de las categorías formativas.

Fotos: Prensa Tokio.










