30° Juego de las Estrellas
En la noche de las Estrellas festejó el equipo Blanco
Facundo Campazzo fue la figura del ganador y se adueñó de manera merecida el premio al MVP del partido. El marcador final fue 110-98.
FMBB
Boedo se vistió de gala para recibir la 30° edición del Juego de las Estrellas, la fiesta máxima del básquet nacional. Con la presencia de varias figuras y jugadores ilustres de nuestra Liga, el equipo Blanco logró un holgado triunfo 110-98 sobre el Negro (98-84). Facun Campazzo fue quien comandó al ganador en cuanto a la anotación y sobre todo en la cuota de show que siempre entrega este tipo de eventos.

Adrián Boccia abrió la cuenta del partido y para el equipo blanco, que logró alejarse con un parcial 4-0 en el marco de un comienzo de partido un tanto errático. Un parcial 10-2 (6 de Lapro y 4 de Romano) por parte del equipo Negro les dio ventaja 10-6 en el marcador. A partir de ese momento, el trámite del juego aumentó en cuanto al ritmo y al showtime; empezaron a brillar especialmente Campazzo, Vildoza, Lapro y Paolo. A falta de 3 minutos hubo un tiempo muerto y se modificaron todos los jugadores, a excepción de Walter Herrmann, que salió un par de posesiones después. Tras los primeros 10 minutos todo estaba igualado: 26-26.
Leiva inició encendido el segundo cuarto y sumó 7 puntos casi en fila, a partir de un triple y dos conversiones cercanas al aro. Así el blanco se alejó 38-30 en 2 minutos. El dúo de Quimsa, De Los Santos-Schattmann, también empezó a producir para el blanco, que aprovechó la falta de efectividad del rival para escaparse 46-34. Pero desde ahí se encendió el Negro: defendió un poquito más duro y sumó un buen pasaje anotador de los Vildoza (José y Lucas), para acercarse 46-45. Pero los blancos volvieron a tener un buen sprint final de la mano de Barovero (6 puntos seguidos) y de un magistral Campazzo, que cerró la primera mitad con un bombazo desde su línea de libres, para alejar a su equipo a 11 puntos: 62-51.

Campazzo siguió on fire: repartió lujos por doquier y clavó ocho puntos seguidos en el arranque del complemento, que permitieron que el equipo blanco siguiera estirando la brecha a un 72-53 en 3 minutos. Definitivamente fue el cuarto de Facundo Campazzo, quien se robó todo el show con su carisma tan particular. En cuanto a la anotación, se repartieron conversiones y la diferencia se mantuvo tras la bocina que marcó el final del cuarto: 88-73 para el Blanco. El último período tuvo la particularidad de que duró 8 minutos, pero igualmente se mantuvo la tendencia: las defensas ajustaron un poco más, pero no fue suficiente para que el equipo Negro pudiera descontar la diferencia. El equipo blancó se quedó con la 30° edición del Juego de las Estrellas por un marcador 110-98; el Pando vivió una fiesta fantástica.

Fuente: BASQUET PLUS
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