Copa del Rey
En una final épica, Barcelona venció al Madrid y ganó la Copa: 92-90
Los catalanes se llevaron una tremenda final ante su eterno rival y se quedaron con la Copa del Rey 2018. Facundo Campazzo fue el mejor del Madrid.
FMBB
Barcelona 92 - Real Madrid 90

Cuando el Real Madrid y el Barcelona se ven las caras, todo puede ocurrir. Y si encima estamos hablando de la final de un torneo del peso de la Copa del Rey, esa afirmación se potencia. Los catalanes dominaron casi todo el juego y llegaron a estar arriba por 17 promediando el último cuarto, hasta que una furiosa remontada de los de Laso los dejó a tiro de la victoria. Al final, Barcelona sobrevivió y se terminó quedando con un sufrido 92-90, con Pau Ribas como figura (21 puntos), más allá de que Thomas Heurtel se quedó con el MVP.

Por el lado del Madrid, Campazzo jugó un gran partido y de hecho fue uno de los responsables claves de la reacción, liderando con su empuje y agresividad defensiva. El cordobés finalizó con 14 puntos, 2 rebotes, 3 asistencias, 1 pérdida, 2 robos, 5 faltas cometidas, 5 faltas recibidas, 4-6 en dobles, 0-1 en triples y 6-6 en libres, para una valoración de 17 (la segunda mejor de su equipo).

El comienzo del encuentro fue extremadamente parejo y daba la sensación de que ambos se estaban estudiando, sin demasiada intención de arriesgar. En ese contexto, el Madrid comenzó a ser superior mediante la defensa y una racha de tiros libres de Doncic. Al finalizar los primeros 10 minutos, los capitalinos comandaban el marcador por 21-15.

A partir de ahí y hasta los últimos tramos de la noche, casi todo iba a ser del Barcelona. Los de Pesic endurecieron la marca (fundamental el ingreso de Sanders), dominaron el rebote y encontraron puntos en las manos de Tomic y sobre todo de Ribas. El Madrid perdió todo tipo de eficacia, apenas pudo anotar 13 puntos y llegó a los vestuarios con desventaja de 40-34.

En la vuelta a la acción, Barcelona siguió estirando su ventaja, sin dar ningún tipo de espacios en el campo propio y mostrando una confianza excepcional en ataque. Hanga y Ribas castigaron desde el perímetro, para que la diferencia máxima alcance los 18. Con Campazzo como abanderado, el Madrid intentó recortar la diferencia, pero apenas pudo bajarla a 15: 67-52.

Sin nada que perder, Laso apostó por una formación pequeña, con cuatro perimetrales en cancha (Campazzo, Taylor, Rudy y Carroll), buscando presión defensiva y tiro externo. La estrategia tardó en funcionar, pero a falta de 5 minutos, varias bombas consecutivas de Carroll le pusieron suspenso a la definición. El Barcelona respondía ante cada intento de acercamiento, pero entre los libres de Campazzo y las bombas de Thompkins, la brecha se siguió limando.

Los dirigidos por Pesic mostraron muchas dudas en el último minuto y tras un nuevo triple de Thompkins, seguido por dos libres fallados por Oriola, el Madrid recuperó la bola, abajo por 92-90 y con 8 segundos por jugar. La pelota llegó a manos de Causeur en la esquina derecha, aunque el francés falló el tiro externo tras un buen amague. El rebote quedó en manos de Rudy, pero su intento de corrección tampoco encontró la red y el Barcelona se terminó quedando con un tremendo 92-90, en un ambiente caliente, en el que Doncic quiso pelearse con Oriola, luego de que el pivote lo atropellara en la celebración. Con todos esos condimentos, se redondeó una final memorable, en la que esta vez festejaron los culés.
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