NBA
Oklahoma quiere ser candidato
El Thunder armó su Big 3 con Westbrook, George y Anthony. ¿Le alcanza para competir en el Oeste? Lo analizamos a continuación.
FMBB
Si con Paul George ya habían recuperado parte de la notoriedad perdida tras la salida de Kevin Durant, el Oklahoma City Thunder terminó de consolidarse como un contendiente en el Oeste luego de sumar durante el fin de semana a Carmelo Anthony. Al MVP reinante de la liga (Russell Westbrook) se le sumaron dos figuras destacadas, con un detalle clave: no perdieron demasiado a cambio (Enes Kanter fue el de mayor nivel).
Ante este nuevo escenario, surge la pregunta: ¿para qué está OKC?, ¿puede cumplir realmente con la expectativa que generan sus nombres propios y pelear en el duro Oeste, o se trata de un brillo frágil, tal como por ejemplo tuvieron los Knicks 2016/17 con Rose, Carmelo y Porzingis? Para responderlo habrá que esperar al comienzo de la temporada, pero mientras tanto, podemos tratar de analizarlo mediante tres factores determinantes.
El primer punto a responder pasará por la química y las funciones de los tres referentes. Westbrook, George y Anthony son jugadores acostumbrados a jugar con el balón en sus manos el 90% del tiempo. A nivel NBA, ninguno ha conocido otro rol desde que se establecieron como estrellas. E inclusive dentro de ese selecto grupo de figuras, los tres superan la media en términos de búsquedas individuales, jugadas de aislamiento y 1 vs 1. La adaptación no será sencilla: especialmente para Anthony y George, quienes tendrán que convivir con uno de los bases más ofensivos de la historia de la liga.
Si OKC se vuelve un equipo que simplemente se toma turnos para tratar de mantener contentos a sus tres grandes, no llegará demasiado lejos. De hecho, esa ha sido la perdición para muchos superequipos en el pasado: priorizar el hecho de mantener los números del Big 3, en lugar de buscar una fluidez y un buen encaje de las piezas, incluso si eso significa que alguno de los tres deba ceder protagonismo, no solo en un partido específico, sino en la temporada en general.
Y eso nos lleva a nuestro segundo punto: específicamente la convivencia entre Paul George y Carmelo Anthony. En la NBA los dos juegan básicamente de lo mismo: aleros con gran capacidad de creación, capaces de operar desde el perímetro o posteados y siempre como la primera opción ofensiva de sus equipos. Lo que también comparten ambos es que por sus características físicas y técnicas, son ideales para ocupar el tan valorado rol del falso ala pivote, ese jugador capaz de soportar a jugadores más pesados en defensa, pero dominarlos a pura velocidad o recursos en el otro.
El problema es que tanto Anthony como George han demostrado cierta reticencia en el pasado a moverse a la posición del cuatro. Los dos dejaron bien en claro que son aleros y que prefieren jugar allí. Esto nos abre otro interrogante: ¿quién de los dos hará el sacrificio? Lo más lógico parecería tener que ver con Anthony, quien ya ocupa ese puesto en la selección de Estados Unidos y lo ayuda a ocultar parte de sus flaquezas defensivas (al menos en términos de agilidad). Si es así, será interesante estar atento a la evolución de Melo: ¿se transformará básicamente en el Kevin Love de los Cavs, tomando los triples abiertos que le generen sus compañeros? Aunque esa hoy parecería ser la tarea más apta para el exKnicks, no es tan probable que esa idea lo seduzca. El cartel de Anthony es muy diferente al de Love, claro.
El tercer factor que determinará el éxito del Thunder tiene que ver con los jugadores complementarios. ¿Cuán bien rodeado está el Big 3? La realidad es que hay dudas al respecto. Andre Roberson y Steven Adams son dos excelentes defensores, que se potenciarán al jugar con tres anotadores a su lado (parecido a lo que sucedió con Serge Ibaka cuando estaban Westbrook, Durant y Harden). De todas formas, fuera de ese gran quinteto inicial, hay poca profundidad: hoy Raymond Felton, Alex Abrines y Kyle Singler se proyectan como el perímetro de la segunda unidad, mientras que Patrick Patterson (el mejor de la banca), Jerami Grant y Nick Collison, como los integrantes de la rotación de hombres grandes. Se trata de una banca que puede otorgar ciertas respuestas en momentos determinados, pero que parece estar lejos de las soluciones que traen las de sus principales rivales en el Oeste: Houston (Gordon, Tucker, Nené), San Antonio (Mills, Manu, Gay) o Golden State (Livingston, Iguodala, McGee).
Lo cierto es que Oklahoma City con sus movimientos recientes, mejoró claramente su posicionamiento dentro del Oeste. Pero a la vez, todavía los de Billy Donovan tienen muchas preguntas abiertas por responder, antes de poder candidatearlos seriamente. Si las respuestas son positivas, pueden hacer muchísimo ruido. Pero sino, se sumarán a una extensa lista de equipos cuyo total siempre fue menos que la suma de sus partes.

Fuente: BASQUET PLUS
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