AmeriCup
Puerto Rico con una nueva generación
Tras una previa con bajas y situaciones de conflicto, Puerto Rico se terminó inclinando por un plantel joven pero con el potencial para hacer ruido.
FMBB
Si hay un equipo que tuvo una preparación complicada de cara a la AmeriCup, no hay dudas que fue Puerto Rico. No solo supieron desde un principio que no contarían con figuras habituales del calibre de JJ Barea, John Holland o Renaldo Balkman, sino que además fueron perdiendo soldados por el camino: Ramón Clemente no se presentó a los entrenamientos, fue sancionado y acabó renunciando al seleccionado, mientras que incluso ya con la lista de 12 confirmada por Casiano, Denis Clemente decidió bajarse (hace algunos días había tenido un fuerte cruce con el DT en la BSN) y fue reemplazado por Alex Abreu.

Mientras la mayoría de los equipos pensaba en ir desarrollando la química y el conocimiento entre sus jugadores, los boricuas tuvieron que afrontar otra serie de situaciones que dictan de un ideal. Cuánto terminará influenciando eso en el certamen, es imposible de saberlo. Pero está claro que para una selección que ya de por si venía mostrando ciertas grietas entre sus protagonistas, las turbulencias vividas en estos días ayudan muy poco a la consolidación del proyecto.

En ese contexto, repasando un plantel sin nombres explosivos y con seis debutantes (Rodríguez, Andújar, Ortiz, Rivas, Gastón y Davis), lo más sencillo sería imaginar a un Puerto Rico lejos de los candidatos a pelear por el podio y tomando el certamen solamente como el inicio de un nuevo proceso. Sin embargo, aunque está claro que los de Casiano tendrán muchos desafíos que superar en el torneo, sería un error subestimarlos: tienen talento suficiente para competir en el Grupo A y soñar con la Final Four.

Carlos Rivera y Jorge Bryan Díaz son los más experimentados y los dos únicos habitués de pasadas convocatorias. Pero la suerte de los centroamericanos en esta competencia estará bastante más ligada a lo que puedan hacer los estandartes de la renovación: el pequeño pero picante Angel Rodríguez, un anotador puro como Mike Rosario, un gran tirador como Gilberto Clavell y sobre todo, Tyler Davis, un interno muy potente que la rompe en Texas A&M. Davis no es conocido en el ambiente latinoamericano, pero aún con 20 años, podría terminar siendo uno de los factores decisivos para que los puertorriqueños superen las expectativas previas.

El tema con Davis y con otro pivote con recursos para el juego interior como Díaz, pasará por ver cuánta fluidez colectiva consigue el equipo y cuán disciplinados son sus perimetrales para compartir el balón. Puerto Rico estará repleto de tiradores certeros (Rivera, Rodríguez, Rosario y Clavell, entre otros) pero sacando a un buen pasador como Rivera, el resto suele centrarse mucho más en el aro que en sus compañeros. Con el tiro exterior podrán ganar algún juego, pero si no consiguen establecer el dominio de sus buenos pivotes cerca del aro, se les hará difícil competir contra los rivales más potentes y experimentados de esta AmeriCup.

Todavía sin amistosos de preparación y con muchas caras nuevas, es difícil determinar la realidad del equipo de Casiano. Así como varias otras selecciones que se encuentran en un proceso similar, llegan con el mismo potencial para estar peleando por medallas o quedarse afuera tras un par de derrotas rápidas. Hay talento, hay variantes, ¿habrá armonía desde todo punto de vista? Si la consiguen, serán más peligrosos de lo que muchos imaginan.

Fuente: BASQUET PLUS
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