NBA
"Mi prioridad es jugar un año más en la NBA"
Pablo Prigioni hace el balance tras su 4º año en Estados Unidos y confiesa que quiere continuar allá, sobre todo en los Clippers. Su rol a los 39 años, el pensamiento en su familia y mucho más.
FMBB
Piensa, analiza el panorama con lujo de detalle, se toma su tiempo y ejecuta con inteligencia. Pablo Prigioni habla y afronta cada respuesta de la misma manera que juega y se mueve en una cancha, con sabiduría y paciencia que superan la media. El paso de los años, lógicamente, ayuda al proceso. Un paso de años que, al mismo tiempo, no modifica su forma de pensar. Con 39 años recién cumplidos, el cordobés se siente jugador. Y se nota en cada palabra de una extensa charla con Olé desde Los Angeles, donde descansará y se quedará unas semanas más mientras sus dos hijos terminan el colegio. Como siempre, un Prigioni sincero y sin vueltas, hablando de lo que pasó en la reciente temporada con los Clippers y sus planes para el futuro.

-Jugar playoffs con dos estrellas lesionadas fue mucho, ¿no?

-A esta altura de la temporada es demasiado. Jugamos casi todo el año sin Blake (Griffin) pero de una y otra manera nos la habíamos arreglado. Pero sin Chris (Paul) es muy difícil para este equipo, él mueve todo. Un partido se podía rascar, pero sin ellos era casi imposible sacar una serie.

-¿Y ahora cómo sigue?

-De momento soy jugador de básquet (risas). Creo que voy a jugar un año más, quiero jugar un año más.

-El tema es dónde.

-Veremos. Mi prioridad es jugar un año más en la NBA. Pero esta temporada recién terminó y no sé qué puede pasar, no sé qué opciones voy a tener sobre la mesa. Sé que hay una voluntad y les gustaría que continuara, para hasta ahí llego.

-Si bien es todo un combo para tomar decisiones y querés seguir en la NBA, ¿qué vas a priorizar? ¿Minutos, contexto ganador, más protagonismo?

-Son muchas cosas las que pongo sobre la mesa, y ahora más que nunca mi familia. El no mover a los chicos de ciudad y de colegio sería un puntazo. Me siguieron a todos lados e hicieron un gran esfuerzo por mi, y ahora tengo que prestarles más atención. Si fuera sólo la parte deportiva, me gustaría ir a jugar a un lugar con 30 minutos y peleando el campeonato (risas). Pero tengo que ser objetivo y analizar mi edad y situación en general para saber que eso es difícil. Para eso me tengo que ir a una liga menor, lo que significa mover a mi familia. Tampoco tengo en mente jugar demasiado más. La que viene puede ser la última. Tengo que ver las opciones, pensar en la familia, el contexto, en un lugar donde pueda aprender cosas de cara al futuro por si en algún momento quiero ser entrenador... Un lugar que me pueda servir, aparte de sentirme útil como jugador y contento con el rol.

-Eso no saldría de un equipo de NBA o España entonces.

-La prioridad sería mantenerme acá. No sé si tendré opciones de seguir, pero la primera en Estados Unidos me gustaría que sea con los Clippers. Si no está esa opción, quizás si me plantee ir un año a Europa. A veces pensé en jugar en Argentina, pero es muy difícil porque es incompatible con la dirección en la que van mis hijos con el estudio y mi familia en general, los ciclos del colegio son diferentes. Sería más un deseo mío, pero a su vez algo egoísta. Es momento de pensar en ellos.

-Al margen de priorizar a la familia, ¿se te hace difícil a esta altura de tu carrera el hecho de prácticamente no tener minutos? Si bien jugaste, en el año tuviste muchos pasajes sin pisar la cancha.

-Empecé sin jugar el primer mes y medio. Después entré en la rotación casi hasta los playoffs, donde no jugué hasta que pasó lo de las lesiones. Yo sabía el rol que tenía y lo había aceptado, pero obviamente que se hace difícil, uno siempre quiere jugar más. También es cierto que cumplí 39 años y no sé si me da el cuero para hacerlo. El ritmo que tiene esta competición es tremendo. Jugar más significaría ir a otra liga, donde los partidos son más cortos y la intensidad y el físico de los jugadores no es la misma. En otro lugar podría jugar más, pero uno tiene que darse cuenta de su situación. Es cuestión de ser inteligente y decir “me mantengo en un equipo competitivo y cambio mi rol por más que me duela y cueste, o me voy a jugar a una liga peor y sigo jugando 30 minutos”. Son elecciones y la mía, de momento, es ésta. Siento que ya pasó esa etapa de jugar 30 minutos, estar en Europa y tener mucho protagonismo. Sería un error de querer volver al pasado.

Fuente: OLÉ
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