NBA
En la línea roja
Houston abusó de las faltas intencionales sobre DeAndre Jordan, pero el pivote brilló igual. Pese a fallar 20 libres, terminó con 26 puntos y 17 rebotes para una nueva paliza de los Clippers, 128-95 ante unos pálidos Rockets. El equipo de Prigioni (3 puntos) quedó 3-1 abajo y al borde de la eliminación.
FMBB | Primera
Cortar sistemáticamente con faltas es un recurso permitido por el reglamento al que algunos equipos recurren para mandar a la línea a un jugador que tiene malos porcentajes de libres. DeAndre Jordan es el peor tirador de la NBA, pero también un defensor temible. Por eso es que los rivales de los Clippers suelen utilizar la movida para sacarlo de ritmo y llevar al DT a sentarlo en el banco. Houston apeló al famoso hack-a, pero no sirvió. Jordan fue una bestia pese a fallar 20 libres, los Rockets volvieron a pasar vergüenza por su defensa de papel y recibieron una nueva paliza, esta vez por 128-95. Así, el equipo de Prigioni quedó 3-1 abajo y al borde de la eliminación en esta semifinal del Oeste. El martes, el quinto juego en Texas, con la obligación de ganar para seguir vivo.

El partido tuvo un comienzo con muchos errores (tres pérdidas cada uno) que encontró a Houston 12-11 arriba en 6 minutos. Y ahí llegó el hack-a-Jordan. Sí, ya en el primer cuarto McHale mandó a cortar con faltas intencionales al pivote de los Clippers, quien metió 7-14 libres. La visita aprovechó y sacó una buena ventaja (25-17) tras dos bombas seguidas de Ariza. Jordan finalmente fue el banco y Hawes, su reemplazante, trajo cinco puntos rápidos. Paul aportó un triple y Crawford lo igualó, pero Harden lo cerró con una bomba para el 33-30.

Howard volvió a darle una luz a los texanos (37-30), pero el local clavó un 8-0 en 32 segundos, con cinco puntos de Rivers (un triple) y una bomba de Crawford, para pasar al frente. Pero claro, otra vez el hack-a-Jordan. El partido no logró armarse, pero Terry puso a los Rockets 49-47 tras un triple a 4m26 del entretiempo. Houston siguió cortando con faltas, aunque no pudo anotar y perdió pelotas adelante. Cuando dejó de hacer faltas, el local lo castigó con Griffin, Crawford y algo de Paul para terminar el primer tiempo arriba 60-54, pese a que Jordan falló 18 de 28 tiros libres.

A la vuelta del vestuario, Los Angeles fue un vendaval y Houston demostró que, sin el hack-a-Jordan, no tenía manera de frenar al rival, ya que defensivamente da ventajas imperdonables para un equipo que quiere ser candidato en los playoffs. En menos de 8 minutos, el local clavó un parcial de ¡29-7! que tuvo varios volcadones de Jordan, un show de Paul desde la base y cuatro triples de Redick. La paridad pasó a un aplastante 89-61. Jordan siguió sumando y Redick coronó la explosión ofensiva del cuarto (¡43 puntos!) con otra bomba: paliza por 103-79. El último, claro, estuvo de más.

DeAndre Jordan terminó con 14-34 desde la línea, pero igual brilló con 26 puntos (6-7 dobles), 17 rebotes, 2 asistencias, 2 robos y una tapa en 30 minutos. Chris Paul completó otro doble-doble (15 puntos y 12 asistencias); mientras que Griffin (21) y Redick (completaron el show). ¿Prigioni? Casi no fue factor en un equipo descontrolado y por momentos entregado. El cordobés cerró con tres puntos (1-2 triples), dos rebotes, una asistencia y un robo en 19 minutos. Los Rockets quedaron en la línea roja. ¿Podrán salir?

Fuente: OLÉ
Inicio | Arriba