Liga Nacional
El básquetbol en su propio laberinto
En los últimos días el público del básquetbol fue participe de una charla que comienza en los dirigentes para reestructurar la Liga Nacional. En este informe se analizan falacias lógicas y datos concretos sobre nuestra competencia. Debate de lo que somos y a dónde vamos. El análisis de nuestro colega Pablo Tosal de Pick and Roll.
FMBB | Primera
La verdad y la mentira en una negociación

“Lo que me preocupa no es que me hayas mentido, sino que, de ahora en adelante, ya no podré creer en ti...” Friedrich Nietzsche

Desde el periodismo aprendí que la actitud que se tiene ante una crítica en términos generales siempre es la misma: “¿por qué me lo dice?”. Parece difícil separar el hecho de la persona. Si uno critica una actitud dirigencial es como si criticara la persona. Se ofenden, se enojan, hacen todo menos mirar el hecho. Dejan la sensación que para sobrevivir hay que pasarles una mano por el hombro y decir que son hermosos ellos y hermoso lo que hacen. Bien... ya sabemos que no debería ser así.

Ahora que ya no son solo los periodistas sino que son los propios pares los que se acusan, la situación se vuelve un poco más compleja. No pueden simplemente enojarse y deben responder en una mesa de negociaciones. La frases más usadas son “se movilizan por interés personal, o el interés que le conviene a cada club”. ¿Y en que momento de la humanidad no ha sido así? Frase que por otra parte esconde una falacia. Luchar por el bien general también es luchar por el bien individual y no se puede saber que empieza primero.

Entre la gran cantidad de opiniones que Pick and Roll obtuvo estas últimas semanas sobre el tema de la reestructuración de la Liga podemos encontrar pensamientos disímiles y muy buenas argumentaciones en cada sentido. Por una razón sencilla: no hay nada más fácil que argumentar una postura.

Yo lo hago como ejercicio desde muy joven para divertirme en cada asado que soy desconocido, si olfateo que son todos peronistas me declaro radical y viceversa. Si alguno prueba ese juego se dará cuenta rápidamente dos cosas: la necesidad de tener razón que tienen los hombres (imponer sus verdades) y lo fácil que es argumentar en cualquier sentido.

Hay múltiples manera de hacer trampa en una charla para tener la razón. Todo esto está estudiado y no son más que sofismas. Pueden Uds. (cuando estén aburridos) buscar en Internet el siguiente material: sofisma, el desarrollo de la falacia y silogismo. Entretenido.

Por último sobre este tema a modo de prefacio contaré lo siguiente: una primera prueba que tiene que superar un periodista para entrar a trabajar en un diario es cuando se le propone que escriba 30 líneas sobre Dios. Entonces si uno mira a los ojos del Editor y pregunta ¿a favor o en contra?, ya no tendrá que escribir. El trabajo es suyo.

El deporte profesional como empresa

Según la revista Forbes la NBA ganó 4000 millones de dólares en la temporada 2010/11 y el 50% de los equipos perdieron dinero. Los propietarios de los equipos horrorizados por los salarios que se pagaban fueron a un lockout o cierre patronal. Luego de arduas batallas lograron bajar de 57% a entre un 49 y 51% el porcentaje que reciben los jugadores de los ingresos anuales de la liga. Además, dentro de ese acuerdo se pactó que el salario aumentaría a un ritmo de 7.5% por año y no el 10.5% como venía sucediendo. Así habría al menos 250 millones de dólares de ahorro para las franquicias. Y mientras la TV paga derechos cada vez más altos (cerca de 1000 millones), según Forbes, la brecha entre equipos ricos y pobres se amplía.

De acuerdo al trabajo de investigación de esta prestigiosa revista en el período 2005-2011 los equipos de la NBA perdieron un total de 1845 millones de dólares siendo la peor la 2008/09 donde 24 de los 30 equipos tuvieron pérdidas. No obstante el fútbol americano y el beisbol cosecharon mejores registros de audiencia y espectadores. La NFL gana al año más del doble que la NBA.

El deporte profesional es un negocio. Pero en la Argentina tiene una concepción muy difícil de congeniar. Los gobiernos provinciales ponen dinero en equipos profesionales como inversión deportiva de desarrollo social. Es decir los jugadores profesionales son espejos para los más chicos, motivando, estimulando y siendo reflejo para que los jóvenes puedan acercarse al deporte. Daremos un ejemplo que no lastime egos: La Provincia de Buenos Aires invierte aproximadamente 5 millones de pesos anuales en Buenos Aires Unidos, equipo de la Liga Nacional de Voleibol. De acuerdo a los informes de la actual gestión se han triplicado los practicantes de la actividad en la provincia. Una base de chicos que se acercan a los clubes y dejan las calles en busca de una actividad de contención.

Los Gobiernos provinciales pueden razonablemente aceptar pérdidas porque a la hora del balance son parte del rubro Inversión. El presupuesto de la Secretaría de Educación de un Gobierno es un lugar sensible porque ampliar la base de chicos practicando deportes es política de gobierno y un intangible que no entra en las ganancias/perdidas del balance de un club a fin de año.

Nuestra Liga Nacional de básquetbol se creo bajo el lema: que la haga quien pueda y no quien quiera. Significa que el que tenga plata, no importa de donde venga, que entre. Así entraron equipos apoyados por gobiernos provinciales que han puesto en desventaja a equipos que no tienen apoyo provincial o municipal.

Hoy los clubes se juntan a hablar de dinero y cada club lleva a la mesa de negociaciones la cruz que lo condena. Algunos no tienen recursos genuinos de ingreso de público, ni sponsor, porque casi todo es del gobierno, otros no tienen público pero si el apoyo de empresas fuertes atrás, otros tienen público y sponsors pero no gobierno, otros tienen poca gente en la cancha pero reciben las dádivas del fútbol. En definitiva la liga nacional la conforman socios que no tienen mucho en común en su origen. Porque la liga la juega quien pueda y no quien quiera.

Ante este panorama tan heterogéneo la cúpula directiva de la Asociación de Clubes que tiene la obligación de pensar en un bien común y administrar igualitariamente, poniendo y quitando frenos para equilibrar y contener a la competencia en verdad no ha hecho mucho al respecto. En dicho sentido la AdC permitió casi todo lo que hoy ocurre.

Sin embargo hay síntomas que son interesantes de observar. Algunos clubes que reciben aporte gubernamental, de los que mejores presupuestos tienen en la competencia, están buscando cerrar los descensos por dos años. ¿Por qué? Porque no están hablando de dinero.

Por otra parte en el rubro “empresas” del deporte profesional es un gran detalle que las personas que tienen la obligación de manejar presupuestos entre 7 y 15 millones de pesos hagan su trabajo Ad Honorem, ya que los clubes son entidades sin fines de lucro. Solo 5 clubes de los 16 tienen Gerente deportivo de básquetbol rentado. “Nosotros hacemos esto por amor” es la frase de cabecera de los dirigentes de la Liga Nacional. Esto también forma parte de las discusiones que hay sobre la mesa hoy entre los clubes. No solo descensos.

Días pasados en diálogo con Pick Radio el exitoso e histórico dirigente de Atenas de Córdoba, Felipe Lábaque coincidió con nuestra mirada cuando se le manifestó que termina siendo dirigente quien consigue el dinero para el equipo, básicamente porque los recursos no son genuinos, es decir por interés de sponsorización, sino que se consiguen por amistad.

En este deporte profesional que es el básquetbol argentino los entrenadores, jugadores y agentes ganan fortunas y los dirigentes no ¿Es lógico eso en un mundo de reglas claras en cuanto a las empresas?. Al ser los clubes entidades sin fines de lucro y tener la obligación de firmar el presidente y secretario del club el contrato de los jugadores, los dirigentes, por estatuto, está acorralados a ser Ad Honorem. He aquí un buen punto del milagro de la Liga Nacional.

“En los momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento” (Albert Einstein)

Pasamos a la parte deportiva. Vamos directo al hueso. ¿Qué efecto tendría en la competencia jugar sin descensos? Respuesta: no se sabe. Puede empeorar o puede mejorar. Si, así como lo leen. Puede mejorar la competencia.

La liga nos ha dado innumerables muestras que apoyando gestiones de jugadores jóvenes nos han regalado más de una sorpresa. El propio Eduardo Bazzi sabe de esto cuando su entrañable Sport Club dirigido por un jovencísimo Sergio Hernández de 29 años lideró un equipo de chicos que terminaron quintos en la 92/93.

De todos modos una liga cerrada no significa jugar con juveniles. Sino darle paso a los juveniles en lugar de jugadores nacionales que no quieran adecuarse a nuevos valores, pero desprovistos de presión (además de la lógica presión por ganar) ¿no mejoraría el juego?.

En la actual edición de Liga Nacional hubo diez equipos sobre 16 que se armaron para estar entre los 4 primeros. Esto es un nivel de competencia excelente. Y de cerrar los descensos esto no cambiará. Estos 10 clubes seguirán apostando a los mejores jugadores del mercado en el mismo o superior nivel de salario. Seguirán buscando sacarse unos a otros las mejores piezas, como lo fue siempre. Hoy mismo continúan los sondeos por los mejores jugadores del otro equipo. ¿Qué significa esto? Que las ambiciones de armar un equipo poderoso con altos recursos sigue. Pero solo en los jugadores que te sacan campeón. Para la segunda y tercera línea de jugadores no habrá la misma suerte. La gloria de consagrarse campeón de Liga es el recurso más preciado que tiene la competencia.

A su vez es bueno aclarar un concepto que ofreció Domingo Robles a Pick Radio “Corremos el riesgo que los equipos se armen con Gaby, Fofo y Miliki” usando la analogía para describir que los equipos con tal de ahorrar podrían contratar jugadores de muy baja calidad.

Dos respuestas: la primera es que los jugadores bajaran sus pretensiones salariales si saben que se quedan afuera. Es esto o nada.

La segunda, si el problema es que la gente pierda interés en ir a ver a “Gaby, Fofo y Miliki” debemos pensar en lo siguiente.

La Liga Nacional tiene tres clases de espectadores

A) Los que van siempre, no importa que jugadores tenga su propio equipo ni el rival.
B) Los que van seducidos por la buena campaña de su propio equipo y van más de lo habitual.
C) Los que van seducidos por la jerarquía del rival de turno que trae jugadores estrellas.

¿Cuántos hinchas piensan que existe en porcentaje del total del clase “C” de espectadores? En 17 años en la profesión me he cruzado pocas personas que me hayan dicho: “Esta noche voy a la cancha a verlo a fulanito”. Muy, muy pocas veces. Esto tiene una explicación: la LNB no tiene “Jugadores Estrella”.

Por otra parte. Si hoy, algunos equipos juegan con X1, X2 y X3 y nadie va a la cancha por ellos, ¿cuál es la diferencia que jueguen jugadores aún más desconocidos, porque son juveniles o provienen del TNA? El nivel de juego. ¿En verdad los dirigentes están preocupados por el nivel de juego? Peñarol (en el caso citado de Robles) tiene en su gran mayoría hinchas que van a la cancha sin mirar quien es el rival. Y ya hemos dicho que el nivel de juego no se sabe si será peor o mejor.

En caso de cerrar el descenso, para aquellos clubes que deseen por dos años jugar con Gaby, Fofo y Miliki podríamos decirle con total seguridad que la Liga Nacional no perderá ni un solo espectador. Acaso su equipo juegue feito, de bajo vuelo, pierda siempre, tal como viene sucediendo ahora con algunos equipos de presupuesto alto, jugadores con renombre y sistema de descensos.

El tema de cerrar los descensos es más preocupante en que se hará con el TNA que con la “A” pero la primera competencia que se debe cuidar es la máxima categoría. Muchos han perdido la memoria que el TNA en los últimos 5 años estuvo reclutando equipos para poder jugar, trayendo de la nada cualquier interesado con tal de cumplir con el número.

Finalmente con el tema de cerrar los descensos. Preocupa que dentro de dos años no se abra nuevamente el sistema tradicional. Y en verdad eso no tiene respuesta. Habrá dos ascensos y 18 equipos en la 14/15 y dos ascensos y 20 equipos en la 15/16. Aumentar el número de participantes en la “A” es una medida que generará un alto impacto en los jugadores. Si el TNA no pierde cantidad de equipos los jugadores tendrán más trabajo. ¿El presupuesto de los clubes? El mismo que logren tener hoy, porque los derechos televisivos hoy entre 16 clubes ofrece 750 mil pesos y por 20 clubes otorgará (a plata de hoy) 607 mil pesos. Sobre un presupuesto de 10 millones de pesos ¿la diferencia de 140 mil es importante?.

“La única cosa realmente valiosa es la intuición”. (Albert Einstein)

“Por un básquet popular” debería ser el lema del cambio. La búsqueda de lo imposible hoy es llevar el básquetbol de Liga Nacional al interés de la gente común.

A lo largo de 28 años de competencia profesional el básquetbol de Liga Nacional posibilitó que haya una competencia que deportivamente es la mejor de América después de la NBA. La obtención de recursos para jugar no obstante no se condice con ese nivel de jerarquía deportiva. Tampoco significa que es NULA la forma de vender la Liga porque no es cierto. Es difícil pero no imposible. Los Gobiernos dan su apoyo y algunas empresas grandes también. Finalmente el impacto en el pueblo en 28 años de la Liga Nacional es casi nulo. Salvo los 1000 hinchas que van a la cancha en los diferentes partidos (de promedio) a la sociedad en general el básquetbol no le interesa.

Y ya que estamos solos, entre nosotros, siendo sinceros no podemos vivir de falacias. Yo también digo que Atenas y Peñarol en el Orfeo y el Poli convocaron 60 mil personas en 15 días. Porque eso vende publicidades. Pero no es cierto. Convocaron a 10 mil personas en 6 partidos, algo que es sustancialmente diferente. La gran mayoría de marplatenses y cordobeses se repitieron en los juegos de local. Diferente es que un partido de básquetbol (uno solo) llene el Monumental.

Vemos el siguiente esquema
En 28 años de Liga Nacional:

Nivel deportivo - EXCELENTE
Forma de conseguir recursos - MEDIO
Impacto en la sociedad - BAJO

¿Que pasaría si invertimos este esquema?. ¿Mataríamos el nivel deportivo por buscar la popularidad del básquetbol? Eso no se rompería jamás por una sola razón. El básquetbol tiene, con el ENORME nivel de entrenadores, la garantía de éxito para los chicos que vienen asomando.

“Si lo puedes imaginar, lo puedes lograr”. Einstein

Hablemos de Televisión. Hace unos años el actual gobierno le declaró la guerra al principal monopolio informático del país. En el medio de esa disputa apareció el fútbol. Clarín tenía los derechos televisivos del fútbol y el gobierno fue a quedarse con el fútbol.

Pero no lo hizo porque el fútbol es un deporte lindo. Digamos que por entonces ni Néstor Kirchner ni Cristina Fernández de Kirchner preguntaron si se defendía con línea de 4 o con líbero y stopper. Tampoco preguntaron si Palermo renovaba en Boca o si volvía algún jugador notable para River. No se preguntó nada acerca del juego, solo fueron por el fútbol porque el deporte es de sumo interés para la gente.

Independientemente que yo crea que el fútbol nacional es de muy bajo vuelo, que los espectáculos son cada vez peores el Gobierno toma la decisión de ir en su búsqueda. Lo único que primó en la decisión fue el impacto que el fútbol genera en la gente. En bares, taxis, escuelas, trabajo, ámbitos públicos y privados hablan siempre de fútbol. De básquet no.

Y no se debe confundir a la LNB con la NBA o la selección. Veamos por qué: No mucha gente mira por ESPN el Rugby de la URBA. El campeonato local de Rugby tiene seguramente su gran caudal de público pero no es masivo. En cambio sí son masivas las audiencias de público que generan los PUMAS.

Lo mismo pasa con las Leonas pero no con el torneo femenino de Hockey sobre césped. Similar situación a Maravilla Martínez en Boxeo por la corona Internacional y muy bajo nivel de exposición para el boxeo nacional.

El sentimiento argento aflora con las gestas de representación del país, algo que en un competencia de clubes no pasa porque son representaciones parciales. Por eso la Liga Nacional y la selección nacional no tienen nada que ver en cuanto a la llegada al público. La selección de Nocioni, Scola, Ginóbili, Prigioni, Delfino no le lleva ni le llevará gente a la Liga Nacional.

Una Liga Nacional emitida por un canal de cable por más que ese canal será el prestigioso TyC Sports tendrá siempre el público que pueda tener el cable. Uno, dos o tres partidos por semana no es parte de la discusión necesaria. Sino de qué forma meter al básquet (partidos incluidos) en pantallas de canales de aire. Comprar espacio (con dinero que salga de todos los clubes) sería un principio de solución. Acompañando la gesta con inundar los programas de gente de básquet. Dichas acciones podrían efectuarse sin salirse del contrato con TyC, solo remodelándolo. No necesariamente hay que salir de ese contrato.

En definitiva si teniendo la mejor Liga Nacional posible en el actual sistema deportivo, el impacto es tan bajo significa que por ahí no es el camino.

Entre tanta guerra de intereses el básquetbol de la Liga Nacional entró en su propio laberinto. Es momento de tomar medidas de fondo y dejarse de superficialidades. Como dijo Leopoldo Marechal, de los laberintos sólo se sale por arriba.

Pablo Tosal
@pablotosal
www.pickandroll.com.ar
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